Cesar Medina “ta´ killao” con
Ezequiel Molina; lo llama
imprudente…
Todo lo que Cesar Medina entiende que pueda molestar
a sus líderes políticos, estos son, primero Leonel
Fernández y ahora Danilo Medina, nunca lo haya bien y
es el caso del discurso que pronunciara el pastor
Ezequiel en su anual congregación del pasado 1ro. De
enero en el que llamó a los políticos “víbora devoradora
que han acabado con el erario” y preguntamos
nosotros, ¿dijo algo que no sea la realidad el pastor en
cuestión? A continuación leamos el último artículo de
Medina al respecto.
Una “filípica” imprudente
César Medina
Los curas y los evangélicos han olvidado los buenos
modales y las normas más elementales de cortesía frente a
sus invitados a liturgias y cultos religiosos, escenarios que
aprovechan para denunciar falencias históricas que
agravian a dignatarios y líderes políticos.
Aunque existe diferencia entre unos y otros, en la Iglesia
Católica también hay sacerdotes que aprovechan la
presencia de líderes y funcionarios en misas hasta de
difuntos para agenciarse protagonismos denunciando
debilidades y enrostrando responsabilidades ajenas.
Pero el caso de los evangélicos resulta alarmante y avizora
que en el futuro a sus actividades irán pocos de sus
invitados más importantes. Por una razón sencilla: nadie va
a casa ajena para que le insulten y atropellen y le atribuyan
responsabilidades que no tienen…
… Como es el caso de los líderes políticos– entre ellos el
Presidente Danilo Medina–, que asistieron el pasado viernes
al Culto “Batalla de la Fe” del Estadio Olímpico a escuchar
al pastor Ezequiel Molina acusarlos de haberse puesto de
acuerdo para “mantener el sistema de corrupción en el país”.
Claro que no se refirió a particularidades, pero es obvio que
los involucró a todos al generalizar en la responsabilidad
que atribuye al partidismo político por haberse convertido
“en víbora devoradora que ha acabado con el erario…” El
religioso no hizo ninguna diferenciación entre unos líderes y
otros.
La vergüenza ajena…
No es que se acallen las denuncias y se oculten las
verdades… Tanto los católicos como los protestantes tienen
no sólo el derecho sino el deber de denunciar los desvaríos
de los políticos y de todo el que defraude a la gente en base
a la corrupción, al engaño, a la mentira.
Lo incorrecto es invitarlos a sus actividades para generalizar
sobre hechos de los que necesariamente no tienen
responsabilidad… Y eso fue lo que hizo el reverendo Molina
en su filípica del pasado viernes frente no sólo al Presidente
Medina y el opositor Luis Abinader, sino ante otros líderes
políticos que han sobresalido por su firmeza contra la
corrupción.
El propio Abinader ha basado su campaña electoral en la
necesidad del adecentamiento de la función pública, lo
mismo que los hijos del doctor Vincho Castillo, Pelegrín y
Vinicio, también entre los asistentes al igual que Eliíta
Wessin, militante de la misma congregación religiosa. Hasta
por razón de elemental cortesía y respeto por unos invitados
en sitial preferente– el Presidente Medina, Abinader, los
Castillo y varios ministros de gobierno–, el señor Molina
debió ser más mesurado en su discurso ácido y agresivo
que dejó sin palabras a muchos de los asistentes.
¿Fue a proposito?
Si los evangélicos tienen tantas quejas contra la comunidad
política a la que acusa de ser “víbora maligna” ¿por qué
invitaron al liderazgo nacional, y en el caso del Presidente
Medina se empeñaron tanto en que asistiera a su culto de
Año Nuevo haciendo hincapié en que fuera con su esposa?
Como el discurso de Molina estaba escrito, la lógica más
elemental hace pensar que existía el propósito deliberado
de enrostrar a los políticos la responsabilidad de todos los
males que afectan a la sociedad, especialmente al gobierno,
al Presidente y a los funcionarios presentes. Es práctica que
se ha hecho común entre los líderes religiosos: invitar para
insultar… Aunque el liderazgo católico tiene un método
mucho más delicado: la Carta Pastoral.
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