miércoles, 16 de marzo de 2016

EL MISTERIO DE LOS PRECIOS DEL PETROLEO.. DR. LEONEL FERNANDEZ



El  precios del petróleo







La sobreproducción de los países de la OPEP y la menor 


demanda de China han presionado a la baja los costes del ‘oro 


negro’. Pero en las últimas semanas suben de nuevo, a causa de 


la especulación financiera sobre contratos a futuro




Desde junio del 2014 a febrero de este año, esto es, en los 
últimos 20 meses, los precios del crudo de petróleo 
disminuyeron en un 75%, al pasar de 108 dólares a 26 
dólares el barril.

Las razones que se alegan para que este fenómeno haya 
ocurrido son que, por un lado, actualmente hay una 
sobreproducción del crudo que conlleva a una saturación 
del mercado; y por el otro, que debido a la desaceleración 
del crecimiento de la economía en China, hay una 
disminución de la demanda.


En otras palabras: de conformidad con los criterios 
esgrimidos, lo que viene a explicar, en los últimos tiempos, 
el brutal colapso experimentado por los precios del petróleo 
es el clásico concepto de la relación entre oferta y demanda 
que rige el comportamiento de los mercados en una 
economía de libre competencia.

En parte, es así. La sobreproducción ha generado que los 
países miembros de la OPEP tengan cerca de 32 millones 
de barriles diarios colocados en el mercado, y que después 
del levantamiento de las sanciones, Irán haya incrementado 
su producción a tres millones diarios de barriles e Irak 
disponga, en adición, de 4,3 millones de barriles cada día.



En Estados Unidos, como consecuencia de la llamada 
revolución del shale gas, o gas de esquisto, se ha pasado 
de 4,6 millones de barriles diarios en 2005 a 9,6 millones en 
la actualidad.

Más aún, en estos momentos, Estados Unidos tiene 508 
millones de barriles de petróleo en almacenamiento, lo que 
representa su mayor capacidad de suministro en los últimos 
80 años.

Por el lado de la demanda, es incuestionable que al pasar 
China de un nivel de crecimiento del 12% del PIB al 6,5%, y 
al cambiar de un modelo de exportación a otro de desarrollo 
interno, su capacidad de demanda de petróleo ha 
disminuido.

Pero si los fundamentos de la economía, esto es, oferta y 
demanda, son las causas determinantes de la drástica caída 
de los precios del petróleo, ¿por qué frente a la sobreoferta 
la disminución de la demanda los países productores del 
crudo no han tomado medidas para reducir la producción?


Lo que se sostiene es que Arabia Saudí, con la finalidad de 
proteger sus cuotas de mercado, ha preferido mantener sus 
actuales niveles de producción. Con eso, impulsa hacia la 
baja los precios del crudo y saca de la competencia a los 
nuevos productores norteamericanos del gas de esquisto.

Aunque debido a esa política Arabia Saudí ha visto mermar 
sus ingresos, han disminuido sus reservas, se ha 
incrementado su déficit y ha subido su deuda, no es menos 
cierto que también ha provocado la quiebra de numerosas 
nuevas empresas petroleras estadounidenses.

La quiebra de esas empresas norteamericanas ha generado 
serias preocupaciones en el sector financiero. Los bancos 
se han visto expuestos al riesgo de no poder cobrar 
préstamos concedidos en la época en que los precios del 
crudo estaban por encima de los 100 dólares el barril.

Además, por efectos de correlación, el desplome de los 
precios del petróleo ha tenido impacto en los mercados 
bursátiles, que han visto disminuir el valor de las acciones 
empresariales en los mercados de Shanghái, Nueva York, 
Londres, Hong Kong y Fráncfort.


Pero si esa es la situación de los nuevos productores, del 
sector financiero y de los mercados bursátiles, ¿por qué el 
Gobierno de Estados Unidos no ha intervenido a su favor, 
presionando a Arabia Saudí y a otros miembros de la OPEP 
para que disminuyan la producción y, por consecuencia, 
hacer subir los precios?


Tal vez porque, hasta ahora, la prioridad de Estados Unidos 

ha sido otra. Ha sido, más bien, de carácter geopolítico, 

orientada, por la vía de la disminución de los precios del 

crudo, a provocar el debilitamiento del Gobierno de Putin, en 

Rusia, después de la crisis de Ucrania, como actualmente 

acontece; a obligar a Irán a negociar su programa nuclear, 

como efectivamente se logró; y a desgastar el Gobierno del 

presidente Nicolás Maduro, en Venezuela, como está 

sucediendo.


Es probable, también, que otras variables hayan sido 
tomadas en consideración para no tomar medidas 
favorables a un incremento de los precios del crudo.

Por ejemplo, es posible que frente al débil crecimiento de la 
economía global, originada desde la crisis financiera 
desatada a fines del 2007, se haya considerado que una 
bajada en los precios del petróleo podría constituir un 
estímulo para su reactivación.

Sea como fuere, lo cierto es que frente al sombrío 
panorama que ha creado la caída de los precios del 
petróleo, países como Nigeria y Venezuela han presionado 
tanto a Arabia Saudí como a la OPEP para que bajen la 
producción e incentiven un aumento de los precios del crudo.

Pero a lo más que se ha llegado es a un congelamiento de 
la producción. De esa manera, los factores de mercado que 
han determinado el colapso de los precios del crudo, oferta 
demanda, se mantienen invariables, con lo cual no habría 
motivos para un alza de los precios.


Sin embargo, después de haber caído, en febrero, a su nivel 
más bajo desde 2003, durante las últimas dos semanas el 
precio del petróleo ha subido en un 32%, para llegar a 
cotizarse por encima de los 34 dólares el barril.

Lo único que realmente podría explicar esa nueva situación 
es el fortalecimiento del dólar estadounidense y la 
participación de fondos de alto riesgo (hedge funds), bancos 
de inversiones y compañías de seguros en la compra de 
contratos a futuro de petróleo, mediante la especulación 
financiera.

Eso fue lo que ocurrió en 2008, cuando los precios del 
petróleo pasaron de 147 dólares el barril en junio de ese 
año a tan solo 30 dólares seis meses después, sin que 
hubiese cambio alguno en los mecanismos de mercado.

Ahora ya sabemos que las fluctuaciones de precios no se 
corresponden exclusivamente a las leyes de la oferta y la 
demanda. También intervienen otros factores, como la 
nueva modalidad de la especulación financiera sobre 
contratos a futuro.

Ahí radica el misterio sobre los precios del petróleo.


Dr. Leonel Fernández   expresidente de la 
República Dominicana periodo 2004 y 2012.

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