Quizas ustedes diran que la noticia esta pasada de tiempo, pero en
realidad la tenia en archivo pues no habia tenido tiempo de
editarla. Lo cierto es que continuamos con la polemica de quema
de banderas, si bien es cierto que un grupo de jovenes identificados
con los valores patrios y en el cual arde en su pecho el espiritu
patriotico de duarte, no es menos cierto que en meses pasados
fueron muchos los episodios en diferentes escenariorios de
haitiano que hicieron de todo con nuetras bandera en una actitud
mal agradecida y descortes que no pensaron \que estan y viven en
suelo Quisqueyano no escatimaron para fartarle el respeto a unos
de nuestros simbolos patrios.
Desde el 2014 hasta el año pasado fuimos objeto de todo de
descredito y ataques de diferentes organizaciones internacionales,
sin pasar por alto que con la crisis politica haitiana cientos de
haitianos estan entrando de maner ilegal a nuestros territorio de
nuevo. Y el pueblo pregunta...Hasta cuando??
He aqui un resumen de algunas de las noticias que han salido en la
prensa local incluyendo un magnico articulo publicado en julio 3
del 20915 de lo que realmente estaba pasando.
Haitianos ultrajan y queman bandera dominicana
En el Seybo, en Constanza, en la Vega, en Moca y en todo
el territorio nacional, muy pronto nos la meterán por el
trasero y nos limpiaran con ella hasta que empecemos a
quemarlos a ellos
Haitianos ultrajan y queman bandera dominicana: muy
pronto nos la meterán por el trasero y nos limpiaran con ella
El fiscal Aníbal Carela recordó que en el país existe una Ley
que establece sanciones contra quienes rompan o ultrajen
los símbolos patrios, pero nadie la hace cumplir.
SANTIAGO, RD.-
La fiscalía de Santiago dejó en prisión a seis jóvenes del
Movimiento Popular Caamaño Deñó que se presentaron ante esa
instancia judicial para responsabilizarse de la quema de una
bandera haitiana.
Los arrestados por la fiscal Luisa Liranzo justificaron la actitud de
rechazo racial, alegando que los haitianos están tomando la tierra
dominicana.
Señalaron que los oriundos de Haití ofenden los ideales del
patricio Juan Pablo Duarte y acusaron a las autoridades de no
tomar una decisión respecto al caso.
patricio Juan Pablo Duarte y acusaron a las autoridades de no
tomar una decisión respecto al caso.
De los detenidos solamente ha sido identificado José Manuel
Rodríguez, quien se definió como miembro de ese movimiento
CARICOM CIERRA MAR Y CIELO A LOS
HAITIANOS
Santo Domingo.-
De entre los más de 10 millones de habitantes que
cohabitan en las pardas estepas y colinas del
territorio de Haití, la Comunidad del Caribe
(Caricom) escogió con privilegios, hace poco, en un
extraño paso que desfigura su invocado desvelo por
ese país, a un puñado de empresarios y
diplomáticos, eximiéndoles del requisito de visas
para entrar a ese bloque de naciones.
Un movimiento raro, porque al resto de los haitianos, que
forman la masa más grande de emigrantes hacia esa
región, ese bloque de naciones del Caribe y antiguas colonias
británicas le ha negado el privilegio de libre tránsito,
convirtiendo a Haití en el único país miembro al que ha
objetado para ese beneficio.
Con estas trabas discriminatorias, los haitianos quedan sin
opciones para escapar de las prolongadas miserias en su
país. Solo hay dos rutas naturales para que los migrantes
alcancen terreno en cualquier nación asociada al Caricom:
A través del mar o por vía aérea. Pero ahora hay un
problema, un problema muy grande: esos dos tramos les han
sido estrictamente cerrados.

Mientras estas naciones requieren de visas al pueblo
haitiano para entrar a sus territorios, a aquellos individuos
con capitales a la orden para operaciones empresariales,
transacciones e inversiones de capitales, igual que a
personajes del mundo diplomático, les liberan de tales
restricciones de viaje.
Santo Domingo.-
De entre los más de 10 millones de habitantes que
cohabitan en las pardas estepas y colinas del
territorio de Haití, la Comunidad del Caribe
(Caricom) escogió con privilegios, hace poco, en un
extraño paso que desfigura su invocado desvelo por
ese país, a un puñado de empresarios y
diplomáticos, eximiéndoles del requisito de visas
para entrar a ese bloque de naciones.
De entre los más de 10 millones de habitantes que
cohabitan en las pardas estepas y colinas del
territorio de Haití, la Comunidad del Caribe
(Caricom) escogió con privilegios, hace poco, en un
extraño paso que desfigura su invocado desvelo por
ese país, a un puñado de empresarios y
diplomáticos, eximiéndoles del requisito de visas
para entrar a ese bloque de naciones.
Un movimiento raro, porque al resto de los haitianos, que
forman la masa más grande de emigrantes hacia esa
región, ese bloque de naciones del Caribe y antiguas colonias
británicas le ha negado el privilegio de libre tránsito,
convirtiendo a Haití en el único país miembro al que ha
objetado para ese beneficio.
forman la masa más grande de emigrantes hacia esa
región, ese bloque de naciones del Caribe y antiguas colonias
británicas le ha negado el privilegio de libre tránsito,
convirtiendo a Haití en el único país miembro al que ha
objetado para ese beneficio.
Con estas trabas discriminatorias, los haitianos quedan sin
opciones para escapar de las prolongadas miserias en su
país. Solo hay dos rutas naturales para que los migrantes
alcancen terreno en cualquier nación asociada al Caricom:
A través del mar o por vía aérea. Pero ahora hay un
problema, un problema muy grande: esos dos tramos les han
sido estrictamente cerrados.

opciones para escapar de las prolongadas miserias en su
país. Solo hay dos rutas naturales para que los migrantes
alcancen terreno en cualquier nación asociada al Caricom:
A través del mar o por vía aérea. Pero ahora hay un
problema, un problema muy grande: esos dos tramos les han
sido estrictamente cerrados.
Mientras estas naciones requieren de visas al pueblo
haitiano para entrar a sus territorios, a aquellos individuos
con capitales a la orden para operaciones empresariales,
transacciones e inversiones de capitales, igual que a
personajes del mundo diplomático, les liberan de tales
restricciones de viaje.
haitiano para entrar a sus territorios, a aquellos individuos
con capitales a la orden para operaciones empresariales,
transacciones e inversiones de capitales, igual que a
personajes del mundo diplomático, les liberan de tales
restricciones de viaje.
Las pruebas están sobre la mesa. De sus prácticas y
conductas hay aportes de evidencias que indican que en el
bloque de Comunidad del Caribe no quieren a haitianos
pobres y hambrientos viviendo en sus comarcas. Buscan
cercanía y contactos para hacer negocios.
Por eso, durante los últimos años, los países asociados han
radicalizado sus políticas migratorias y las repatriaciones de
haitianos. Los consideran una carga a sus quebradizos
presupuestos y un peligro para la seguridad de sus
comunidades.
Simplemente, no los quieren. Ni siquiera Bahamas, en sus
más de 600 islas deshabitadas, de su conjunto de 700
espacios de tierra firme. Si se lanzan a la mar, los
persiguen, los capturan, los encierran y los expulsan. Y si
optan por la vía aérea, el fracaso está adelantado. El
requisito de visas es un truco, un cálculo para negarles su
ingreso.
Se les ha tratado con tanta injusticia que en las notas
oficiales sobre visitantes los colocan en el mismo caso de
países tan lejanos como Afganistán, Albania, Argelia,
Angola, Bangladesh, Bosnia, República de África Central,
Chad, Etiopía, India, Nigeria, Pakistán, Suiza, Taiwán,
Tailandia, Ucrania y Zaire.
La discriminación y desprecio por Haití, por parte de estos
países del Caricom, es evidente. No solo se niegan a
eliminar el requisito de visas, sino que guardan silencio ante
otro caso de privilegio y discriminación: De los 15 países
que conforman ese armazón de naciones, Haití incluido, solo
a los ciudadanos de nuestro vecino se les requiere de visas
para entrar a países de Europa. ]
Las fascinaciones del Caricom con Haití son solo una
coartada para fines estratégicos, de competencia y
negocios, en cuyo camino se les cruza la República
Dominicana con una economía en su mejor pujanza,
amparada por fundamentos de cooperación y buena
hermandad con sus socios, específicamente con el país
haitiano.
Al Caricom le interesan más los negocios con Haití que
preocuparle los gritos de hambre y las carencias de
servicios esenciales para la vida de la gente en sus comarcas,
ensortijadas entre la aspereza de sus páramos desolados y
polvorientos.
Con la política de restricción de visas a los haitianos, los
gobiernos del Caricom han completado la última fase de
evitar que les llegue mucha gente desde Haití por vía área,
mientras extienden un cordón de vigilancia en los mares
para interceptarlos y, en caso de que logren alcanzar las
costas de sus territorios insulares, las fuerzas de patrullas
los arresta en calles y en sus viviendas y luego los pone de
regreso a su país.
Para los países del Caricom, Haití le ofrece una migración
masiva a través de sus mares, crean malestar con la
delincuencia, llevan enfermedades, crímenes, delitos, y les
agotan buena parte de sus adelgazados presupuestos.
Están decididos a sacar a los haitianos sin papeles de sus
calles y vecindarios. Cuando Barbados decidió beneficiar a
empresarios y diplomáticos haitianos con pase libre a esa
nación, dejó bien claro que era solo para un puñado de ricos
con capacidad para hacer negocios.
Igual hizo el primer ministro de San Cristóbal y Nieves y
expresidente del Caricom, Denzil Douglas, cuando dijo esto:
“Estamos dando paso a la exoneración de visas para que
los empresarios haitianos puedan moverse libremente sin
obstáculos por Caricom”.
El presidente Michell Martelly ha hecho ruegos al
organismo y le ha pedido termine con la discriminación de
no otorgar visas para que sus ciudadanos gocen de los
mismos privilegios que los de otros estados integrados.

Mientas tanto, y aunque la migración ilegal haitiana hacia
ese bloque de naciones ha continuado, las redadas por mar
y en tierra siguen en curso.
Tras adoptar nuevas reformas de sus sistemas migratorios,
los países del bloque ven a los haitianos como un serio
problema para el avance de sus proyectos de desarrollo.
Las quince naciones miembros del Caricom son Bahamas,
Trinidad y Tobago, Antigua y Barbuda, Barbados, Santa
Lucía, Belice, Dominica, Granada, Guyana, Haití, Jamaica,
Montserrat, Sant Kitts and Nevis, San Vicente y las
Granadinas, Suriname.
Los países nunca han presentado, desde la fundación de
su organismo en 1973, con el Tratado de Chaguaramas, en
Trinidad y Tobago, planes viables para regular la situación
de los haitianos en sus islas y ayudarles a aliviar sus
penurias, a pesar de ser oriundos de un país miembro de
pleno derecho.
Contrario a esto, sus países tienen una política bien
definida: cerrar todas las vías de acceso a la migración
haitiana y expulsarlos de cualquier rincón que ocupen en
sus territorios. Su solidaridad con Haití tiene doble filo: Por
un lado, forzar a la República Dominicana a abrir su frontera
y acogerlos en masa, mientras ellos los expulsan.
Con esto les impiden zarpar con dirección a sus islas y
siembran confusión sobre una inexistente campaña de
racismo, xenofobia y violación de derechos humanos contra
los haitianos.
RD desata recelos por turismo
El Caricom tiene, en conjunto, más de 16
millones de habitantes, con un Producto
Interno Bruto (PIB) de poco más de 100 mil
millones de dólares y un PIB per cápita de 6
mil dólares.
Haití, un miembro de pleno derecho del Caricom, fue
exaltado hace 17 años al estribo de ese bloque de 15
excolonias inglesas, holandesas y francesas. Con más de
10 millones de habitantes y una superficie de 27, 750
kilómetros cuadrado, pero con una perdida de casi toda su
cobertura vegetal, el más afectado por la degradación del
suelo en el continente, tiene la renta per cápita más baja de
todo el hemisferio occidental. Es el país más pobre de toda
América.
Aunque la llegada de Haití al Caricom le abrió una puerta de
esperanzas, cuando sufrió el devastador terremoto de 2010
sus consocios no dieron la cara.

Allí si estuvo presente República Dominicana, llevándole
aliento espiritual y asistencia material.
Entre los países y organismos multilaterales que asumieron
compromisos con la reconstrucción del país vecino, en el
marco de la Cumbre de Donantes sobre Haití, las naciones
del Caricom no asumieron compromisos de ayuda.
En la estructura integradora del Caricom no hay un solo país
de habla hispana y República Dominicana, que ha aspirado a
ser parte de este, ha encontrado resistencia entre sus
miembros.
Situada como la novena economía de América Latina, ha
registrado un ascenso importante durante los últimos 12
años. Su Producto Interno Bruto Nominal era de US$20,432
millones en 2003 y llegó a US$61,223 millones en 2013. Un
salto de US$40,791 millones de dólares de diferencia en
una década próspera para la economía. El poder de la
economía dominicana tiene una fuerza contundente en la
región. Es más grande que todo el conjunto del Caricom.
Con esos méritos, dejar entrar a República Dominicana a la
Comunidad del Caribe, y al Tratado de Libre Comercio con
Costa Rica, firmado en Kingston, Jamaica, el 9 de marzo de
2004, parece haber causado recelos en algunos gobiernos
de ese ente, por temor a poner en riesgo las operaciones
comerciales de algunas islas ante el crecimiento sostenido
del comercio y la economía dominicana.
Tres de estas naciones insulares, San Vicente y las
Granadinas, con su ministro Ralph Gonsalves a la cabeza;
Trinidad y Tobago, con su ministra Kamla Persad-Bissessar
al frente, y Haití, con su presidente Michel Martelly en
primera línea, han liderado durante los últimos dos años una
ensañada campaña de descrédito internacional contra el
país, aprovechando la sentencia 168-13 del TC que allanó
el camino para una reforma migratoria que define el estatus
de todos los extranjeros que han vivido en condición
irregular en la nación.
Usando ese fallo constitucional, inapelable, como pretexto,
el Caricom se erigió como defensor de Haití en todos los
foros, emitió resoluciones de condena contra el país y a
finales de noviembre de 2013 suspendió la solicitud
dominicana para adherirse al bloque regional, “hasta que ese
país tome medidas para resolver el conflicto migratorio con
Haití”.
Pero esa postura del bloque de aparente solidaridad con
Haití contradice su práctica ante la empobrecida nación
vecina. Su línea de denuncias y acusaciones contra el país
no tiene nada que ver con alegada protección a derechos
humanos o rechazo a presuntas repatriaciones.
Lo que está oculto
Con esto solo pretende tocar las fibras sensitivas de los
turistas, basado en el desleal propósito de desviar el flujo de
visitantes que son atraídos cada año al país por las
bondades dominicanas y las novedosas ofertas de su briosa
industria turística, tentando provocar una caída estrepitosa
que beneficiaría a sus mercados receptores.
Durante años recientes, la caída de las operaciones
turísticas en la mayoría de esas islas, cuya fuente principal
de ingresos es el turismo, ha sido evidente, en tanto muestra
cada vez sus desventajas ante el crecimiento sostenido de ese
renglón en la República Dominicana. Mientras las
inversiones extranjeras han estado manteniendo una línea
de crecimiento en el país, una crisis financiera ha estado
azotando durante los últimos años las economías de algunas
islas del Caricom dependientes del turismo, obligando a los
hoteles a cerrar o reducir su nómina de personal. Solo
durante el último lustro las visitas turísticas llegaron a caer
hasta 9% en Barbados, 13% en Antigua y Barbuda y 15% en
las Bahamas, según estadísticas de la Organización Caribeña
de Turismo.
Sus gobiernos han estado bastante preocupados por este
problema, que ha causado una baja sustancial en la
inyección de fondos a sus presupuestos.
Mientras tanto, la pujanza del país en el renglón turismo
está demostrada en las estadísticas más recientes
presentadas por la Caribbean Tourism Organization,
específicamente de 2014, y ya en el medio término de este
año camina en la misma dirección de supremacía en ese
actividad frente a las comunidades del Caricom.
Cifras lo explican todo
Las visitas de turistas a los países del Caricom, durante el
año 2014, fue la siguiente: Antigua & Barbuda,
249,316; Bahamas, 1,421,860 ; Barbados, 519,598; Belize,
321,217; Dominica, 81,472; Granada, 133,521; Guyana,
205,824; Haití, 465,174; Jamaica, 2,080,181; Montserrat,
8,804; Saint Lucia, 338,158; San Kitts & Nevis,
104,730; San Vicente y las Granadinas, 70,713; Suriname,
251,611; Trinidad & Tobago, 412,537; Islas Turcas y
Caicos, 368,164.
La República Dominicana no es miembro activo del
organismo, pero terminó liderando el mercado con una
recepción de 5,141,377 visitantes. Sus más cercanos
competidores fueron Bahamas y Jamaica. Esta puja del
turismo criollo constituye una amenaza para las economías
de algunos estados del bloque, que en forma sistemática y
en sintonía con sus problemas financieros, han
aprovechado la reforma migratoria dominicana,
desencadenando una campaña de condenas y denuncias
sobre presunta xenofobia y apatridia contra haitianos.
Esa campaña se ejecuta en tres frentes para ganar dos
propósitos: Denigrar y desacreditar al país por “xenofóbico y
racista”, forzarlo a aceptar a miles de haitianos, y
legalizarlos, aun sin sus actas de identidad, generar
antipatías adversas en los mercados emisores de turismo y
desviar hacia sus destinos el elemento básico que da
fortaleza a la economía nacional: los turistas.
La puja del turismo criollo constituye una amenaza para las
economías de algunos estados del bloque, que en forma
constante, y en sintonía con sus problemas financieros, han
aprovechado la reforma migratoria dominicana para desatar
una campaña de denuncias y condenas por presunta
xenofobia y apatridia contra los haitianos.
UNA CAMPAÑA DESDE TRES FRENTES
La campaña contra la República Dominicana se desarrolla
desde tres frentes, en los cuales resalta siempre la
actuación abierta, y en algunos casos escurridiza, del
impredecible gobierno haitiano. Esa campaña se desarrolla
desde tres frentes, enfocada en dos propósitos: Denigrar y
desacreditar al país por “xenofóbico y racista”, forzarlo a
hacerse cargo de los inmigrantes ilegales haitianos, y
legalizarlos, aun sin sus documentos de identidad personal,
un derecho legítimo de los ciudadanos que el gobierno de
Haití ignora, convirtiendo a miles en apátridas en su propia
tierra, generar sentimientos adversos en los mercados
emisores de turismo y desviar hacia sus destinos el elemento
humano primario que aporta más fortaleza a la economía:
los turistas.
La presión para que la República Dominicana abra sus
fronteras es un cálculo de estrategia: Con las puertas
abiertas de par en par para que “entren to’ “, los mares de
las naciones del bloque estarían más despejados de
inmigración ilegal, protegerán sus presupuestos de un
atasco y, después caer en el descrédito y provocar
alejamiento de los turistas, las habitaciones hoteleras y
playas de esos pequeños estados volverían a atestarse.
Todo a costa de infamias.
Bahamas: 2030 sin ilegales
El gobierno de Bahamas ha ido más lejos que todos sus
socios en el Caricom en relación a sus planes ante la
inmigración ilegal en sus 24 islas habitadas.
El contenido de un informe del Departamento de
Estadísticas de Bahamas, intitulado “Proyecciones de
Población 2010-2040”, dado a conocer por su directora,
Kelsie Dorsett, muestra los propósitos radicales del gobierno
de ese archipiélago para acabar por siempre las
inmigraciones ilegales.
El informe establece que la política migratoria del gobierno
de Bahamas, que ha seguido repatriando a haitianos,
proyecta que para el año 2030 esa inmigración ilegal llegará
a cero.

En nombre de Cristo… "El refugiado"
La distorsión de los hechos sobre lo que ocurre en el país
con el caso haitiano encontró eco en la Conferencia
Episcopal de las Antillas, integrada por 19 arzobispos y
obispos de las islas integrantes del Caricom.
El 30 de noviembre de 2013, la Conferencia envió una carta
al cardenal Nicolás de Jesús López Rodríguez
expresándole, su “dolor y profunda preocupación por las
decenas de miles de nuestros hermanos y hermanas y sus
hijos en el hermano país caribeño de la República
Dominicana
En esa carta, los obispos instaron a la Conferencia
Episcopal Dominicana, “en nombre del Evangelio y de Cristo,
que era un refugiado, que ustedes hagan todo lo posible para
trabajar por los derechos humanos y la dignidad de aquellos
que han sido privados de sus derechos”.
Las pruebas están sobre la mesa. De sus prácticas y
conductas hay aportes de evidencias que indican que en el
bloque de Comunidad del Caribe no quieren a haitianos
pobres y hambrientos viviendo en sus comarcas. Buscan
cercanía y contactos para hacer negocios.
conductas hay aportes de evidencias que indican que en el
bloque de Comunidad del Caribe no quieren a haitianos
pobres y hambrientos viviendo en sus comarcas. Buscan
cercanía y contactos para hacer negocios.
Por eso, durante los últimos años, los países asociados han
radicalizado sus políticas migratorias y las repatriaciones de
haitianos. Los consideran una carga a sus quebradizos
presupuestos y un peligro para la seguridad de sus
comunidades.
radicalizado sus políticas migratorias y las repatriaciones de
haitianos. Los consideran una carga a sus quebradizos
presupuestos y un peligro para la seguridad de sus
comunidades.
Simplemente, no los quieren. Ni siquiera Bahamas, en sus
más de 600 islas deshabitadas, de su conjunto de 700
espacios de tierra firme. Si se lanzan a la mar, los
persiguen, los capturan, los encierran y los expulsan. Y si
optan por la vía aérea, el fracaso está adelantado. El
requisito de visas es un truco, un cálculo para negarles su
ingreso.
más de 600 islas deshabitadas, de su conjunto de 700
espacios de tierra firme. Si se lanzan a la mar, los
persiguen, los capturan, los encierran y los expulsan. Y si
optan por la vía aérea, el fracaso está adelantado. El
requisito de visas es un truco, un cálculo para negarles su
ingreso.
Se les ha tratado con tanta injusticia que en las notas
oficiales sobre visitantes los colocan en el mismo caso de
países tan lejanos como Afganistán, Albania, Argelia,
Angola, Bangladesh, Bosnia, República de África Central,
Chad, Etiopía, India, Nigeria, Pakistán, Suiza, Taiwán,
Tailandia, Ucrania y Zaire.
oficiales sobre visitantes los colocan en el mismo caso de
países tan lejanos como Afganistán, Albania, Argelia,
Angola, Bangladesh, Bosnia, República de África Central,
Chad, Etiopía, India, Nigeria, Pakistán, Suiza, Taiwán,
Tailandia, Ucrania y Zaire.
La discriminación y desprecio por Haití, por parte de estos
países del Caricom, es evidente. No solo se niegan a
eliminar el requisito de visas, sino que guardan silencio ante
otro caso de privilegio y discriminación: De los 15 países
que conforman ese armazón de naciones, Haití incluido, solo
a los ciudadanos de nuestro vecino se les requiere de visas
para entrar a países de Europa. ]
países del Caricom, es evidente. No solo se niegan a
eliminar el requisito de visas, sino que guardan silencio ante
otro caso de privilegio y discriminación: De los 15 países
que conforman ese armazón de naciones, Haití incluido, solo
a los ciudadanos de nuestro vecino se les requiere de visas
para entrar a países de Europa. ]
Las fascinaciones del Caricom con Haití son solo una
coartada para fines estratégicos, de competencia y
negocios, en cuyo camino se les cruza la República
Dominicana con una economía en su mejor pujanza,
amparada por fundamentos de cooperación y buena
hermandad con sus socios, específicamente con el país
haitiano.
Al Caricom le interesan más los negocios con Haití que
preocuparle los gritos de hambre y las carencias de
servicios esenciales para la vida de la gente en sus comarcas,
ensortijadas entre la aspereza de sus páramos desolados y
polvorientos.

Con la política de restricción de visas a los haitianos, los
gobiernos del Caricom han completado la última fase de
evitar que les llegue mucha gente desde Haití por vía área,
mientras extienden un cordón de vigilancia en los mares
para interceptarlos y, en caso de que logren alcanzar las
costas de sus territorios insulares, las fuerzas de patrullas
los arresta en calles y en sus viviendas y luego los pone de
regreso a su país.
Para los países del Caricom, Haití le ofrece una migración
masiva a través de sus mares, crean malestar con la
delincuencia, llevan enfermedades, crímenes, delitos, y les
agotan buena parte de sus adelgazados presupuestos.
Están decididos a sacar a los haitianos sin papeles de sus
calles y vecindarios. Cuando Barbados decidió beneficiar a
empresarios y diplomáticos haitianos con pase libre a esa
nación, dejó bien claro que era solo para un puñado de ricos
con capacidad para hacer negocios.
masiva a través de sus mares, crean malestar con la
delincuencia, llevan enfermedades, crímenes, delitos, y les
agotan buena parte de sus adelgazados presupuestos.
Están decididos a sacar a los haitianos sin papeles de sus
calles y vecindarios. Cuando Barbados decidió beneficiar a
empresarios y diplomáticos haitianos con pase libre a esa
nación, dejó bien claro que era solo para un puñado de ricos
con capacidad para hacer negocios.
Igual hizo el primer ministro de San Cristóbal y Nieves y
expresidente del Caricom, Denzil Douglas, cuando dijo esto:
“Estamos dando paso a la exoneración de visas para que
los empresarios haitianos puedan moverse libremente sin
obstáculos por Caricom”.
expresidente del Caricom, Denzil Douglas, cuando dijo esto:
“Estamos dando paso a la exoneración de visas para que
los empresarios haitianos puedan moverse libremente sin
obstáculos por Caricom”.
El presidente Michell Martelly ha hecho ruegos al
organismo y le ha pedido termine con la discriminación de
no otorgar visas para que sus ciudadanos gocen de los
mismos privilegios que los de otros estados integrados.
organismo y le ha pedido termine con la discriminación de
no otorgar visas para que sus ciudadanos gocen de los
mismos privilegios que los de otros estados integrados.

Mientas tanto, y aunque la migración ilegal haitiana hacia
ese bloque de naciones ha continuado, las redadas por mar
y en tierra siguen en curso.
Tras adoptar nuevas reformas de sus sistemas migratorios,
los países del bloque ven a los haitianos como un serio
problema para el avance de sus proyectos de desarrollo.
Las quince naciones miembros del Caricom son Bahamas,
Trinidad y Tobago, Antigua y Barbuda, Barbados, Santa
Lucía, Belice, Dominica, Granada, Guyana, Haití, Jamaica,
Montserrat, Sant Kitts and Nevis, San Vicente y las
Granadinas, Suriname.
Los países nunca han presentado, desde la fundación de
su organismo en 1973, con el Tratado de Chaguaramas, en
Trinidad y Tobago, planes viables para regular la situación
de los haitianos en sus islas y ayudarles a aliviar sus
penurias, a pesar de ser oriundos de un país miembro de
pleno derecho.
su organismo en 1973, con el Tratado de Chaguaramas, en
Trinidad y Tobago, planes viables para regular la situación
de los haitianos en sus islas y ayudarles a aliviar sus
penurias, a pesar de ser oriundos de un país miembro de
pleno derecho.
Contrario a esto, sus países tienen una política bien
definida: cerrar todas las vías de acceso a la migración
haitiana y expulsarlos de cualquier rincón que ocupen en
sus territorios. Su solidaridad con Haití tiene doble filo: Por
un lado, forzar a la República Dominicana a abrir su frontera
y acogerlos en masa, mientras ellos los expulsan.
Con esto les impiden zarpar con dirección a sus islas y
siembran confusión sobre una inexistente campaña de
racismo, xenofobia y violación de derechos humanos contra
los haitianos.
siembran confusión sobre una inexistente campaña de
racismo, xenofobia y violación de derechos humanos contra
los haitianos.
RD desata recelos por turismo
El Caricom tiene, en conjunto, más de 16
millones de habitantes, con un Producto
Interno Bruto (PIB) de poco más de 100 mil
millones de dólares y un PIB per cápita de 6
mil dólares.
Haití, un miembro de pleno derecho del Caricom, fue
exaltado hace 17 años al estribo de ese bloque de 15
excolonias inglesas, holandesas y francesas. Con más de
10 millones de habitantes y una superficie de 27, 750
kilómetros cuadrado, pero con una perdida de casi toda su
cobertura vegetal, el más afectado por la degradación del
suelo en el continente, tiene la renta per cápita más baja de
todo el hemisferio occidental. Es el país más pobre de toda
América.
exaltado hace 17 años al estribo de ese bloque de 15
excolonias inglesas, holandesas y francesas. Con más de
10 millones de habitantes y una superficie de 27, 750
kilómetros cuadrado, pero con una perdida de casi toda su
cobertura vegetal, el más afectado por la degradación del
suelo en el continente, tiene la renta per cápita más baja de
todo el hemisferio occidental. Es el país más pobre de toda
América.
Aunque la llegada de Haití al Caricom le abrió una puerta de
esperanzas, cuando sufrió el devastador terremoto de 2010
sus consocios no dieron la cara.

esperanzas, cuando sufrió el devastador terremoto de 2010
sus consocios no dieron la cara.
Allí si estuvo presente República Dominicana, llevándole
aliento espiritual y asistencia material.
aliento espiritual y asistencia material.
Entre los países y organismos multilaterales que asumieron
compromisos con la reconstrucción del país vecino, en el
marco de la Cumbre de Donantes sobre Haití, las naciones
del Caricom no asumieron compromisos de ayuda.
compromisos con la reconstrucción del país vecino, en el
marco de la Cumbre de Donantes sobre Haití, las naciones
del Caricom no asumieron compromisos de ayuda.
En la estructura integradora del Caricom no hay un solo país
de habla hispana y República Dominicana, que ha aspirado a
ser parte de este, ha encontrado resistencia entre sus
miembros.
de habla hispana y República Dominicana, que ha aspirado a
ser parte de este, ha encontrado resistencia entre sus
miembros.
Situada como la novena economía de América Latina, ha
registrado un ascenso importante durante los últimos 12
años. Su Producto Interno Bruto Nominal era de US$20,432
millones en 2003 y llegó a US$61,223 millones en 2013. Un
salto de US$40,791 millones de dólares de diferencia en
una década próspera para la economía. El poder de la
economía dominicana tiene una fuerza contundente en la
región. Es más grande que todo el conjunto del Caricom.
registrado un ascenso importante durante los últimos 12
años. Su Producto Interno Bruto Nominal era de US$20,432
millones en 2003 y llegó a US$61,223 millones en 2013. Un
salto de US$40,791 millones de dólares de diferencia en
una década próspera para la economía. El poder de la
economía dominicana tiene una fuerza contundente en la
región. Es más grande que todo el conjunto del Caricom.
Con esos méritos, dejar entrar a República Dominicana a la
Comunidad del Caribe, y al Tratado de Libre Comercio con
Costa Rica, firmado en Kingston, Jamaica, el 9 de marzo de
2004, parece haber causado recelos en algunos gobiernos
de ese ente, por temor a poner en riesgo las operaciones
comerciales de algunas islas ante el crecimiento sostenido
del comercio y la economía dominicana.
Comunidad del Caribe, y al Tratado de Libre Comercio con
Costa Rica, firmado en Kingston, Jamaica, el 9 de marzo de
2004, parece haber causado recelos en algunos gobiernos
de ese ente, por temor a poner en riesgo las operaciones
comerciales de algunas islas ante el crecimiento sostenido
del comercio y la economía dominicana.
Tres de estas naciones insulares, San Vicente y las
Granadinas, con su ministro Ralph Gonsalves a la cabeza;
Trinidad y Tobago, con su ministra Kamla Persad-Bissessar
al frente, y Haití, con su presidente Michel Martelly en
primera línea, han liderado durante los últimos dos años una
ensañada campaña de descrédito internacional contra el
país, aprovechando la sentencia 168-13 del TC que allanó
el camino para una reforma migratoria que define el estatus
de todos los extranjeros que han vivido en condición
irregular en la nación.
Granadinas, con su ministro Ralph Gonsalves a la cabeza;
Trinidad y Tobago, con su ministra Kamla Persad-Bissessar
al frente, y Haití, con su presidente Michel Martelly en
primera línea, han liderado durante los últimos dos años una
ensañada campaña de descrédito internacional contra el
país, aprovechando la sentencia 168-13 del TC que allanó
el camino para una reforma migratoria que define el estatus
de todos los extranjeros que han vivido en condición
irregular en la nación.
Usando ese fallo constitucional, inapelable, como pretexto,
el Caricom se erigió como defensor de Haití en todos los
foros, emitió resoluciones de condena contra el país y a
finales de noviembre de 2013 suspendió la solicitud
dominicana para adherirse al bloque regional, “hasta que ese
país tome medidas para resolver el conflicto migratorio con
Haití”.
el Caricom se erigió como defensor de Haití en todos los
foros, emitió resoluciones de condena contra el país y a
finales de noviembre de 2013 suspendió la solicitud
dominicana para adherirse al bloque regional, “hasta que ese
país tome medidas para resolver el conflicto migratorio con
Haití”.
Pero esa postura del bloque de aparente solidaridad con
Haití contradice su práctica ante la empobrecida nación
vecina. Su línea de denuncias y acusaciones contra el país
no tiene nada que ver con alegada protección a derechos
humanos o rechazo a presuntas repatriaciones.
Haití contradice su práctica ante la empobrecida nación
vecina. Su línea de denuncias y acusaciones contra el país
no tiene nada que ver con alegada protección a derechos
humanos o rechazo a presuntas repatriaciones.
Lo que está oculto
Con esto solo pretende tocar las fibras sensitivas de los
turistas, basado en el desleal propósito de desviar el flujo de
visitantes que son atraídos cada año al país por las
bondades dominicanas y las novedosas ofertas de su briosa
industria turística, tentando provocar una caída estrepitosa
que beneficiaría a sus mercados receptores.
Con esto solo pretende tocar las fibras sensitivas de los
turistas, basado en el desleal propósito de desviar el flujo de
visitantes que son atraídos cada año al país por las
bondades dominicanas y las novedosas ofertas de su briosa
industria turística, tentando provocar una caída estrepitosa
que beneficiaría a sus mercados receptores.
Durante años recientes, la caída de las operaciones
turísticas en la mayoría de esas islas, cuya fuente principal
de ingresos es el turismo, ha sido evidente, en tanto muestra
cada vez sus desventajas ante el crecimiento sostenido de ese
renglón en la República Dominicana. Mientras las
inversiones extranjeras han estado manteniendo una línea
de crecimiento en el país, una crisis financiera ha estado
azotando durante los últimos años las economías de algunas
islas del Caricom dependientes del turismo, obligando a los
hoteles a cerrar o reducir su nómina de personal. Solo
durante el último lustro las visitas turísticas llegaron a caer
hasta 9% en Barbados, 13% en Antigua y Barbuda y 15% en
las Bahamas, según estadísticas de la Organización Caribeña
de Turismo.
turísticas en la mayoría de esas islas, cuya fuente principal
de ingresos es el turismo, ha sido evidente, en tanto muestra
cada vez sus desventajas ante el crecimiento sostenido de ese
renglón en la República Dominicana. Mientras las
inversiones extranjeras han estado manteniendo una línea
de crecimiento en el país, una crisis financiera ha estado
azotando durante los últimos años las economías de algunas
islas del Caricom dependientes del turismo, obligando a los
hoteles a cerrar o reducir su nómina de personal. Solo
durante el último lustro las visitas turísticas llegaron a caer
hasta 9% en Barbados, 13% en Antigua y Barbuda y 15% en
las Bahamas, según estadísticas de la Organización Caribeña
de Turismo.
Sus gobiernos han estado bastante preocupados por este
problema, que ha causado una baja sustancial en la
inyección de fondos a sus presupuestos.
problema, que ha causado una baja sustancial en la
inyección de fondos a sus presupuestos.
Mientras tanto, la pujanza del país en el renglón turismo
está demostrada en las estadísticas más recientes
presentadas por la Caribbean Tourism Organization,
específicamente de 2014, y ya en el medio término de este
año camina en la misma dirección de supremacía en ese
actividad frente a las comunidades del Caricom.
está demostrada en las estadísticas más recientes
presentadas por la Caribbean Tourism Organization,
específicamente de 2014, y ya en el medio término de este
año camina en la misma dirección de supremacía en ese
actividad frente a las comunidades del Caricom.
Cifras lo explican todo
Las visitas de turistas a los países del Caricom, durante el
año 2014, fue la siguiente: Antigua & Barbuda,
249,316; Bahamas, 1,421,860 ; Barbados, 519,598; Belize,
321,217; Dominica, 81,472; Granada, 133,521; Guyana,
205,824; Haití, 465,174; Jamaica, 2,080,181; Montserrat,
8,804; Saint Lucia, 338,158; San Kitts & Nevis,
104,730; San Vicente y las Granadinas, 70,713; Suriname,
251,611; Trinidad & Tobago, 412,537; Islas Turcas y
Caicos, 368,164.
Las visitas de turistas a los países del Caricom, durante el
año 2014, fue la siguiente: Antigua & Barbuda,
249,316; Bahamas, 1,421,860 ; Barbados, 519,598; Belize,
321,217; Dominica, 81,472; Granada, 133,521; Guyana,
205,824; Haití, 465,174; Jamaica, 2,080,181; Montserrat,
8,804; Saint Lucia, 338,158; San Kitts & Nevis,
104,730; San Vicente y las Granadinas, 70,713; Suriname,
251,611; Trinidad & Tobago, 412,537; Islas Turcas y
Caicos, 368,164.
La República Dominicana no es miembro activo del
organismo, pero terminó liderando el mercado con una
recepción de 5,141,377 visitantes. Sus más cercanos
competidores fueron Bahamas y Jamaica. Esta puja del
turismo criollo constituye una amenaza para las economías
de algunos estados del bloque, que en forma sistemática y
en sintonía con sus problemas financieros, han
aprovechado la reforma migratoria dominicana,
desencadenando una campaña de condenas y denuncias
sobre presunta xenofobia y apatridia contra haitianos.
Esa campaña se ejecuta en tres frentes para ganar dos
propósitos: Denigrar y desacreditar al país por “xenofóbico y
racista”, forzarlo a aceptar a miles de haitianos, y
legalizarlos, aun sin sus actas de identidad, generar
antipatías adversas en los mercados emisores de turismo y
desviar hacia sus destinos el elemento básico que da
fortaleza a la economía nacional: los turistas.
propósitos: Denigrar y desacreditar al país por “xenofóbico y
racista”, forzarlo a aceptar a miles de haitianos, y
legalizarlos, aun sin sus actas de identidad, generar
antipatías adversas en los mercados emisores de turismo y
desviar hacia sus destinos el elemento básico que da
fortaleza a la economía nacional: los turistas.
La puja del turismo criollo constituye una amenaza para las
economías de algunos estados del bloque, que en forma
constante, y en sintonía con sus problemas financieros, han
aprovechado la reforma migratoria dominicana para desatar
una campaña de denuncias y condenas por presunta
xenofobia y apatridia contra los haitianos.
economías de algunos estados del bloque, que en forma
constante, y en sintonía con sus problemas financieros, han
aprovechado la reforma migratoria dominicana para desatar
una campaña de denuncias y condenas por presunta
xenofobia y apatridia contra los haitianos.
UNA CAMPAÑA DESDE TRES FRENTES
La campaña contra la República Dominicana se desarrolla
desde tres frentes, en los cuales resalta siempre la
actuación abierta, y en algunos casos escurridiza, del
impredecible gobierno haitiano. Esa campaña se desarrolla
desde tres frentes, enfocada en dos propósitos: Denigrar y
desacreditar al país por “xenofóbico y racista”, forzarlo a
hacerse cargo de los inmigrantes ilegales haitianos, y
legalizarlos, aun sin sus documentos de identidad personal,
un derecho legítimo de los ciudadanos que el gobierno de
Haití ignora, convirtiendo a miles en apátridas en su propia
tierra, generar sentimientos adversos en los mercados
emisores de turismo y desviar hacia sus destinos el elemento
humano primario que aporta más fortaleza a la economía:
los turistas.
La campaña contra la República Dominicana se desarrolla
desde tres frentes, en los cuales resalta siempre la
actuación abierta, y en algunos casos escurridiza, del
impredecible gobierno haitiano. Esa campaña se desarrolla
desde tres frentes, enfocada en dos propósitos: Denigrar y
desacreditar al país por “xenofóbico y racista”, forzarlo a
hacerse cargo de los inmigrantes ilegales haitianos, y
legalizarlos, aun sin sus documentos de identidad personal,
un derecho legítimo de los ciudadanos que el gobierno de
Haití ignora, convirtiendo a miles en apátridas en su propia
tierra, generar sentimientos adversos en los mercados
emisores de turismo y desviar hacia sus destinos el elemento
humano primario que aporta más fortaleza a la economía:
los turistas.
La presión para que la República Dominicana abra sus
fronteras es un cálculo de estrategia: Con las puertas
abiertas de par en par para que “entren to’ “, los mares de
las naciones del bloque estarían más despejados de
inmigración ilegal, protegerán sus presupuestos de un
atasco y, después caer en el descrédito y provocar
alejamiento de los turistas, las habitaciones hoteleras y
playas de esos pequeños estados volverían a atestarse.
Todo a costa de infamias.
fronteras es un cálculo de estrategia: Con las puertas
abiertas de par en par para que “entren to’ “, los mares de
las naciones del bloque estarían más despejados de
inmigración ilegal, protegerán sus presupuestos de un
atasco y, después caer en el descrédito y provocar
alejamiento de los turistas, las habitaciones hoteleras y
playas de esos pequeños estados volverían a atestarse.
Todo a costa de infamias.
Bahamas: 2030 sin ilegales
El gobierno de Bahamas ha ido más lejos que todos sus
socios en el Caricom en relación a sus planes ante la
inmigración ilegal en sus 24 islas habitadas.
El gobierno de Bahamas ha ido más lejos que todos sus
socios en el Caricom en relación a sus planes ante la
inmigración ilegal en sus 24 islas habitadas.
El contenido de un informe del Departamento de
Estadísticas de Bahamas, intitulado “Proyecciones de
Población 2010-2040”, dado a conocer por su directora,
Kelsie Dorsett, muestra los propósitos radicales del gobierno
de ese archipiélago para acabar por siempre las
inmigraciones ilegales.
Estadísticas de Bahamas, intitulado “Proyecciones de
Población 2010-2040”, dado a conocer por su directora,
Kelsie Dorsett, muestra los propósitos radicales del gobierno
de ese archipiélago para acabar por siempre las
inmigraciones ilegales.
El informe establece que la política migratoria del gobierno
de Bahamas, que ha seguido repatriando a haitianos,
proyecta que para el año 2030 esa inmigración ilegal llegará
a cero.

de Bahamas, que ha seguido repatriando a haitianos,
proyecta que para el año 2030 esa inmigración ilegal llegará
a cero.
En nombre de Cristo… "El refugiado"
La distorsión de los hechos sobre lo que ocurre en el país
con el caso haitiano encontró eco en la Conferencia
Episcopal de las Antillas, integrada por 19 arzobispos y
obispos de las islas integrantes del Caricom.
La distorsión de los hechos sobre lo que ocurre en el país
con el caso haitiano encontró eco en la Conferencia
Episcopal de las Antillas, integrada por 19 arzobispos y
obispos de las islas integrantes del Caricom.
El 30 de noviembre de 2013, la Conferencia envió una carta
al cardenal Nicolás de Jesús López Rodríguez
expresándole, su “dolor y profunda preocupación por las
decenas de miles de nuestros hermanos y hermanas y sus
hijos en el hermano país caribeño de la República
Dominicana
En esa carta, los obispos instaron a la Conferencia
Episcopal Dominicana, “en nombre del Evangelio y de Cristo,
que era un refugiado, que ustedes hagan todo lo posible para
trabajar por los derechos humanos y la dignidad de aquellos
que han sido privados de sus derechos”.
Episcopal Dominicana, “en nombre del Evangelio y de Cristo,
que era un refugiado, que ustedes hagan todo lo posible para
trabajar por los derechos humanos y la dignidad de aquellos
que han sido privados de sus derechos”.
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