Matías Ramón Mella Castillo
No entiendo porque es el cumpleaños 199 de Mella pues del
1816 al 2016 son 200 y entonces?
Nació el 25 de febrero de 1816 en Santo Domingo. Hijo de
Antonio Mella Álvarez y Francisca Castillo.
En 1835, en plena dominación haitiana, fue nombrado
"Preposé", o encargado de la común de San Cristóbal. Allí
se dedicó al negocio del corte de madera, actividad de la
que también se ocupaba Antonio Duvergé, lo que hace
suponer que ambos líderes se conocieron desde entonces.
Mella era hábil con el sable y la espada.
En 1836, contando con veinte años de edad, Mella contrajo
matrimonio con Josefa Brea, quien pertenecía a una familia
importante del país, y con quien procreó 4 hijos: Ramón
María, Dominga América María, Antonio Nicanor e
Ildefonso. Según un testamento del 5 de mayo de 1859,
ninguno de los dos aportó grandes bienes al matrimonio. Al
parecer adquirió sus bienes y propiedades estando casado,
parte de ellos por vía hereditaria tras el fallecimiento de su
padre en febrero de 1837.
Fue un militar, político y activista dominicano. Es
considerado uno de los Padres de la Patria de la República
Dominicana junto a Juan Pablo Duarte y Francisco del
Rosario Sánchez.
Como miembro del movimiento independentista, Mella encarnó la
expresión militante y decidida siendo conocido por haber
disparado su trabuco la noche del 27 de febrero del 1844 en
la Puerta de la Misericordia dando comienzo de esta forma a la
revuelta por la independencia del país.
De los fundadores de la República, Mella fue el más
apto para las actividades militares. Su habilidad
como estratega contribuyó significativamente a lograr
la independencia dominicana, hecho que puso fin a la
ocupación haitiana.
Más tarde se incorporó al movimiento restaurador contra l
a Anexión a España, realizada por el terrateniente Pedro
Santana en 1861. Fue vicepresidente del país entre 1863-
1864.
E
recién creada Junta Gubernativa Provisional durante la
Primera República y pocos días después partió para el
Cibao donde asumió el cargo de gobernador de Santiago y
delegado de la Junta Central Gubernativa, convirtiéndose
en el jefe político y militar de la región más importante del
país. Ostentó el rango de General del Ejército Nacional e
hizo venir a José María Imbert desde Moca, quien lo auxilió
como "mano derecha" en el mando militar.
Al dar comienzo la Batalla de Santiago, Mella, que no se
encontraba en el campo de batalla, impartió las primeras
instrucciones y escogió a Imbert como lugarteniente.
Cuando Faustin Soulouque invadió el país, Mella se
incorporó al ejército, destacándose en la Batalla de Las
Carreras y pasó a ser secretario de Pedro Santana. Luego
de la renuncia del presidente Jimenes y la elección de
Buenaventura Báez como presidente, en septiembre de
1849, Mella es nombrado Secretario de Estado de
Hacienda y Comercio.
Al surgir la enemistad entre Santana y Báez, Mella decidió
seguir al lado del primero. No obstante, la obstinación de
Santana por querer anexar el país a España los enemistó
para siempre. Entre 1849 y 1861, Mella rechazó a Santana
y su proyecto de anexión.
Mella desempeñó los cargos de Comandante de Armas,
Ministro de la Guerra, Gobernador de Santiago, Ministro
Plenipotenciario y Enviado Extraordinario en Misión
Especial frente al Gobierno español. En julio de 1856 se le
encomendó preparar un proyecto de ley para organizar el
ejército.
Miembro de La Sociedad Secreta La Trinitaria
Aunque no se sabe cuándo conoció a Duarte, una vez
fundada La Trinitaria, se adhirió a ella en calidad de
miembro mediante un comunicado, junto a Sánchez y Félix
María del Monte. Duarte vio en Mella un discípulo de
condiciones excepcionales y lo designó como sustituto de
Juan Nepomuceno Ravelo cuando éste fracasó en las
gestiones de llegar a un acuerdo con los dirigentes
haitianos con la finalidad de organizar el movimiento de "La
Reforma".
Guerra Independentista
En enero de 1843 fue comisionado por Duarte para
trasladarse a la villa haitiana de Los Cayos de San Luis, al
sur de la isla, para hacer contactos con los revolucionarios
reformistas adversos al presidente Boyer.
Convocó e hizo posible una alianza entre los trinitarios y los
reformistas haitianos que combatían a Boyer. Esto trajo
como consecuencia, el 16 de enero de 1844, la firma del
acta de separación, que proclamó la necesidad de
separarse de la opresión haitiana y oficializó la unión de
liberales y conservadores. Durante la guerra de
independencia ocupó la región norte para impedir la
penetración haitiana. Misericordia Puerta donde Mella
disparó el trabucazo la noche del 27 de febrero de 1844,
siendo este el principio del fin de la invasión haitiana en la
República Dominicana.
La Guerra de Restauración
Luego de declarada la independencia, Mella proclamó a
Duarte presidente de la Junta Central Gubernativa con la
finalidad de evitar que algún partidario del colonialismo
Ocupara el poder. Esta actitud provocó que Pedro Santana
lo expulsara del país.
Mella regresó al país en 1848 amparado en la amnistía del
presidente Manuel Jimenes. Al regresar se unió a los
conservadores liderados por Pedro Santana, hasta que en
1861, ya ante la eminente Anexión a España, se unió a los
restauradores.
En agosto de 1863 viajó al sur, atravesando la Cordillera
Central por Constanza, con el encargo de organizar las
tropas restauradoras dirigidas por Pedro Florentino. Durante
la restauración fue designado Ministro de la Guerra y
elaboró un manual de guerra de guerrillas en enero de 1864.
Su Muerte
Restos de los padres de la patria. Altar de la Patria, donde
reposan los restos de Matías Ramón Mella junto a Duarte y
Sánchez. Mella se desempeñaba como vicepresidente de la
República Dominicana cuando, en pleno Grito de Capotillo,
enfermó de disentería. En las cercanías de su muerte pidió
que sus restos fueran envueltos en la Bandera Nacional y
pronunció estas palabras: “Aún hay patria, viva la República
Dominicana”.
Murió el 4 de junio de 1864, en extrema pobreza, en una
pequeña casa cercana a la Fortaleza San Luis, en
Santiago; siendo enterrado cubierto por la bandera
dominicana como fuera su deseo. Sus restos se
encuentran, junto a los de Duarte y Sánchez, en el
Altar de la Patria.
recién creada Junta Gubernativa Provisional durante la
Primera República y pocos días después partió para el
Cibao donde asumió el cargo de gobernador de Santiago y
delegado de la Junta Central Gubernativa, convirtiéndose
en el jefe político y militar de la región más importante del
país. Ostentó el rango de General del Ejército Nacional e
hizo venir a José María Imbert desde Moca, quien lo auxilió
como "mano derecha" en el mando militar.
Al dar comienzo la Batalla de Santiago, Mella, que no se
encontraba en el campo de batalla, impartió las primeras
instrucciones y escogió a Imbert como lugarteniente.
Cuando Faustin Soulouque invadió el país, Mella se
Cuando Faustin Soulouque invadió el país, Mella se
incorporó al ejército, destacándose en la Batalla de Las
Carreras y pasó a ser secretario de Pedro Santana. Luego
de la renuncia del presidente Jimenes y la elección de
Buenaventura Báez como presidente, en septiembre de
1849, Mella es nombrado Secretario de Estado de
Hacienda y Comercio.
Al surgir la enemistad entre Santana y Báez, Mella decidió
seguir al lado del primero. No obstante, la obstinación de
Santana por querer anexar el país a España los enemistó
para siempre. Entre 1849 y 1861, Mella rechazó a Santana
y su proyecto de anexión.
Mella desempeñó los cargos de Comandante de Armas,
Ministro de la Guerra, Gobernador de Santiago, Ministro
Plenipotenciario y Enviado Extraordinario en Misión
Especial frente al Gobierno español. En julio de 1856 se le
encomendó preparar un proyecto de ley para organizar el
ejército.
Miembro de La Sociedad Secreta La Trinitaria
Aunque no se sabe cuándo conoció a Duarte, una vez
fundada La Trinitaria, se adhirió a ella en calidad de
miembro mediante un comunicado, junto a Sánchez y Félix
María del Monte. Duarte vio en Mella un discípulo de
condiciones excepcionales y lo designó como sustituto de
Juan Nepomuceno Ravelo cuando éste fracasó en las
gestiones de llegar a un acuerdo con los dirigentes
haitianos con la finalidad de organizar el movimiento de "La
Reforma".
Guerra Independentista
En enero de 1843 fue comisionado por Duarte para
trasladarse a la villa haitiana de Los Cayos de San Luis, al
sur de la isla, para hacer contactos con los revolucionarios
reformistas adversos al presidente Boyer.
Convocó e hizo posible una alianza entre los trinitarios y los
reformistas haitianos que combatían a Boyer. Esto trajo
como consecuencia, el 16 de enero de 1844, la firma del
acta de separación, que proclamó la necesidad de
separarse de la opresión haitiana y oficializó la unión de
liberales y conservadores. Durante la guerra de
independencia ocupó la región norte para impedir la
penetración haitiana. Misericordia Puerta donde Mella
disparó el trabucazo la noche del 27 de febrero de 1844,
siendo este el principio del fin de la invasión haitiana en la
República Dominicana.
La Guerra de Restauración
Luego de declarada la independencia, Mella proclamó a
Duarte presidente de la Junta Central Gubernativa con la
finalidad de evitar que algún partidario del colonialismo
Ocupara el poder. Esta actitud provocó que Pedro Santana
lo expulsara del país.
Mella regresó al país en 1848 amparado en la amnistía del
presidente Manuel Jimenes. Al regresar se unió a los
conservadores liderados por Pedro Santana, hasta que en
1861, ya ante la eminente Anexión a España, se unió a los
restauradores.
En agosto de 1863 viajó al sur, atravesando la Cordillera
Central por Constanza, con el encargo de organizar las
tropas restauradoras dirigidas por Pedro Florentino. Durante
la restauración fue designado Ministro de la Guerra y
elaboró un manual de guerra de guerrillas en enero de 1864.
Restos de los padres de la patria. Altar de la Patria, donde
reposan los restos de Matías Ramón Mella junto a Duarte y
Sánchez. Mella se desempeñaba como vicepresidente de la
República Dominicana cuando, en pleno Grito de Capotillo,
enfermó de disentería. En las cercanías de su muerte pidió
que sus restos fueran envueltos en la Bandera Nacional y
pronunció estas palabras: “Aún hay patria, viva la República
Dominicana”.
Murió el 4 de junio de 1864, en extrema pobreza, en una
pequeña casa cercana a la Fortaleza San Luis, en
Santiago; siendo enterrado cubierto por la bandera
dominicana como fuera su deseo. Sus restos se
encuentran, junto a los de Duarte y Sánchez, en el
Altar de la Patria.
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