sábado, 27 de febrero de 2016

PROCLAMEMOS Y SEA OIDO, NUESTRO GRITO DE LIBERTAD!!

Quisqueya: Dios, Patria y Libertad!!!



La ocupación haitiana de la parte oriental de la isla que duró 

22 años pretendía anexar el territorio oriental a Haití, 

produjo inmediatamente un gran malestar y repulsa en los 

habitantes españoles dado sus irreconciliables diferencias 

de idioma, cultura, religión y su organización política, pero 

sobre todo por su concepción diferente del derecho de 

propiedad de la tierra.



La invasión se produce casi sin ninguna oposición militar 

dada la diferencia numérica de ambos lados. La parte este o 

española tenía una población inferior al pueblo haitiano de 

esa época, además de la desorganización y miseria 

producto de la Guerra de la Reconquista en la parte 

española. Por otra parte, España estaba en franca 

decadencia y enfrentando los movimientos independentistas 

en el territorio continental y había perdido el interés por esta 

posesión cuyas minas de oro ya estaban agotadas.



La parte española de la isla fue invadida por la naciente 

República de Haití por razones de tipo económicas, sociales 

y políticas siendo la de mayor importancia la preservación 

de su propia independencia frente a un vecino que mantenía 

el sistema esclavista y que por sus propios intereses era un 

potencial enemigo de la recién creada república negra, en la 

que había sido abolida la esclavitud.





La ocupación generó resistencia, desobediencia civil e 

incluso algunas conspiraciones que fueron develadas y 

hechos prisioneros o condenados a muerte sus miembros 

en un régimen que representaba cada día más el oprobio 

natural de una dominación extranjera.


Para ese tiempo se crearon varios grupos con fines 

libertadores


1.El movimiento independentista
encabezado por Juan Pablo Duarte

2.Movimiento pro-español
del cual eran exponentes en Santo Domingo los sacerdotes 
Gaspar Hernández y Pedro Pamiés, y en Puerto Plata el 
veterano General Andrés López Villanueva.

3.Movimiento pro-ingles
 se inclinaba a buscar la protección de Inglaterra a cambio 
de ventajas comerciales y lo encabezaba un propietario de 
Las Matas de Farfán de apellido Pimentel.

4.Los Afrancesados
Compuesto por hombres maduros, la mayor parte de los 
cuales habían ocupado puestos administrativos dentro del 
gobierno haitiano anterior y que creían poder alcanzar la 
eliminación del dominio haitiano con ayuda de Francia, (los 
afrancesados) a cambio de otorgarle a esta potencia 
privilegios políticos, arancelarios y territoriales. Sus 
cabecillas visibles eran un rico propietario de Azua llamado 
Buenaventura Báez (que luego se convirtió en dictador) y el 
importante abogado y comerciante Manuel Joaquín 
Delmonte.




El Gobierno provisional haitiano ordenó que se realizaran 
elecciones municipales el día 15 de Junio de 1843, 
elecciones que fueron ganadas en su mayoría por los 
miembros de la Trinitaria en el sector oriental, victoria que 
agudizaría la lucha contra la dominación haitiana e hizo que 
el General Gérard o Herard con sus tropas iniciara la 
persecución de los trinitarios en todo el país, obligando a 
Duarte a embarcarse subrepticiamente hacia Saint Thomas 
para evadir dicha persecución.

El movimiento quedó bajo la dirección de Francisco del 
Rosario Sánchez y buscando lograr nuevos adeptos 
lograron “conquistar” para la causa a Tomás Bobadilla, 
antiguo funcionario del régimen de Boyer que el nuevo 
gobierno haitiano había dejado fuera. También conquistaron 
los hateros del este del país, un grupo de personas 
privilegiadas por la colonia mediante la entrega de grandes 
cantidades de tierra y sus líderes eran los hermanos Pedro 
Ramón Santana.

Declaración de Independencia

Aunque Juan Pablo Duarte, el Padre de la Patria, se hallaba 
ausente, la noche del martes 27 de febrero de 1844, en la 
Puerta del Conde de la ciudad de Santo Domingo, la 
República Dominicana era proclamada por Francisco del 
Rosario Sánchez, jefe del movimiento tras la ausencia de 
Duarte, Tomás Bobadilla y Briones, representante de los 
conservadores, Ramón Matías Mella, Manuel Jiménez, 
Vicente Celestino Duarte, José Joaquín Puello, Gabino 
Puello, Eusebio Puello, Eduardo Abreu, Juan Alejandro 
Acosta, Remigio del Castillo, Jacinto de la Concha, Tomás 
de la Concha, Cayetano Rodríguez, Félix María del Monte y 
otros patriotas, quienes expresarían a a las autoridades 
haitianas su indestructible resolución de ser libres e 
independientes, a costa de nuestras vidas y nuestros 
intereses, sin que ninguna amenaza sea capaz de retractar 
nuestra voluntad.


Ese 27 de febrero se izó la Bandera Dominicana en la 
Puerta del Conde. Ondeó en la ciudad de Santo Domingo la 
bandera bordada por Concepción Bona y María Trinidad 
Sánchez, junto con otras damas. La Bandera había surgido 
de un proyecto presentado por Juan Pablo Duarte, 
aprobado el 16 de julio de 1838 en La Trinitaria, donde se 
presentaron los colores y la forma de la enseña que 
representaría al nuevo estado, que se denominaría 
"República Dominicana".


La naciente república quedó dirigida por una Junta Central 
Gubernativa bajo el poder de los conservadores hasta el 14 
de noviembre de 1844 en que Pedro Santana es electo 
como el Primer Presidente Constitucional de la República 
Dominicana.

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