jueves, 10 de noviembre de 2016

ANALISIS DEL TRIUNFO DE TRUMP CON LEONARDO GIL




Con el triunfo de Trump la clase 

politica debe reinventarse









Al que muchos llamaron ignorante, peligroso y miserable payaso a 

tiempo parcial y sociópata a tiempo completo, hoy es el presidente 

electo de los Estados Unidos de América, y esto no es un accidente 

es una realidad, una tendencia.


 Donald Trump gana estas elecciones porque el pueblo 

peligrosamente está dejando de creer en los políticos tradicionales. 

Los ciudadanos le están quitando su apoyo a los políticos del 

Sistema, y es que los comienzan a ver como acartonados, 

simuladores, hipócritas, mentirosos, desconectados de sus 

electores, responsables de los grandes males de la sociedad, 

corruptos, ineficientes e inoperantes.


 Esta lección ya la hemos visto en Argentina, Brasil, Ecuador, 

Bolivia, Venezuela, el acuerdo de paz en Colombia con el no,  

Guatemala, Nicaragua, Republica Dominicana, México en el 

estado de Nuevo León, España, Reino Unido con el Brexit, 

entre otros. 







Todas estas sociedades evidenciaron en un momento dado un 

hartazgo por la clase política tradicional y políticamente correcta 

y le han dado paso a los anti-establishment, a los irreverentes, a 

los políticamente incorrectos y a los candidatos atípicos, con el

 atenuante de que  ese hartazgo es mayor que cualquier escándalo,

 razón o cuestionamiento evidenciado por un candidato.


 Para gobernar es necesario ilusionar, y  La gente está perdiendo 

la ilusión,  porque hace mucho tiempo que tenemos mediocres 

y corruptos administradores de la desilusión, que han hecho

 costumbre malversar los fondos públicos olvidándose de los

 clamores de la gente.  En medio de todo eso aparece este Atila,

 enemigo del sistema desafiando todas las encuestas y todos los 

pronósticos, logrando consolidar una gran base de simpatizantes,  

al fusionar un discurso anti-político, antisistema y  racial de

 identidad con un populismo económico que calo profundamente 

en la clase trabajadora norteamericana que se siente excluida de 

la recuperación económica que ha exhibido el país.



 A la luz de todos estos acontecimientos, la clase política debe 

reinventarse, ya que puede resultar muy peligroso para los pueblos

 que esta tendencia continúe porque sería como dar un salto al 

vacío.








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